|
"La práctica educativa es algo
muy serio. Tratamos con gente, con niños, adolescentes o adultos. Participamos
en su formación. Los ayudamos o los perjudicamos en esta búsqueda. Estamos
intrínsecamente conectados con ellos en su proceso de conocimiento.
Podemos
contribuir a su fracaso con nuestra incompetencia, mala preparación o
irresponsabilidad. Pero también
podemos contribuir con nuestra responsabilidad, preparación
científica y gusto por la enseñanza,
con nuestra seriedad y nuestro testimonio de lucha contra las injusticias,
a que los educandos se vayan transformando en
presencias notables en el mundo
[...] debemos asumir con honradez nuestra tarea docente,
para lo cual nuestra formación tiene que ser considerada rigurosamente
[...] Es evidente que reconocer la importancia de nuestra tarea no significa
pensar que es la más importante de todas. Significa reconocer que es fundamental.
Y algo más : indispensable para la vida social."
(Paulo Freire, "Cartas a quien pretende enseñar")
|