PRONUNCIAMIENTO DE LOS EQUIPOS DOCENTES DE BOLIVIA
Somos educadores bolivianos de las comunidades rurales y urbanas, generalmente excluidos de los beneficios… Somos aymaras, quechuas, guaraníes…criollos… Presentes en 7 departamentos, reflejamos algo de lo que es la sociedad de nuestro país. Somos docentes y trabajamos en la educación pública. Algunos de nosotros tenemos responsabilidades a nivel profesional, otros a nivel sindical y/o político.
Pertenecemos a Equipos Docentes, Movimiento de laicos que está presente en casi todos los países de América Latina. Nuestra fe, nuestra mística se alimentan de la práctica de Jesús y del Evangelio, vividos en el seno de la Iglesia Católica en su opción por los pobres. A través de la metodología de “revisión de vida”: experimentamos el diálogo interreligioso y cultural; desarrollamos debates para avanzar sobre nuestra manera de ser educadores; defendemos una escuela pública y gratuita rechazando la mercantilización de la educación; luchamos para que todo ser humano, desde el más pobre, sea acogido e integrado; buscamos alimentar nuestra fe en el ser humano, imagen de Dios y habitado por la posibilidad de acoger y dar Vida; crecemos tratando de discernir las diferencias enriquecedoras en el “otro”…
Desde la docencia, en nuestros espacios de encuentros y de formación, practicamos la búsqueda de una educación liberadora en la mira de construcción de otra Bolivia posible, donde la vida y la sabiduría de los Pueblos Originarios sean fuentes renovadoras del futuro.
En el contexto de “revolución” que estamos viviendo declaramos lo siguiente:
AFIRMAMOS
- la necesaria solidaridad de todos los bolivianos para la preservación, transformación y utilización de todos los recursos naturales de nuestro país. Para eso, discernir, en cada uno de nosotros, como ciudadanos bolivianos, los criterios que propugnan el bien común, uno de aquellos es la integridad de la persona humana como sujeto libre y responsable, que merece ser respetado por su dignidad y sus planteamientos acogidos sin miras a su condición de pobreza, de cultura o de etnia…
- la necesidad de ponerse en el lugar de las víctimas del sistema que desde décadas produce pobreza y miseria, para debatir, dialogar y crecer hacia la verdad, la cual se tiene que buscar desde el pueblo pobre, desde los más pobres de nuestro pueblo; para eso, mirar a las víctimas del sistema, como hermanos y no como posibles enemigos: el principio de solidaridad es una exigencia directa de la fraternidad humana y cristiana;
- que los problemas socio-económicos sólo pueden ser resueltos con todas las formas de solidaridad: solidaridad de los pobres entre sí, de los ricos hacia los pobres, de los trabajadores entre sí, de los empresarios hacia los empleados, solidaridad entre las naciones y entre los pueblos. En buena medida, la paz en Bolivia depende de ella…
- la necesidad de controlar y de ayudar a controlar la agresividad, la violencia que nos habitan y de las cuales podemos fácilmente ser víctimas;
- la necesidad, entre nosotros, de ser consecuentes y creíbles en la práctica de los valores cívicos de convivencia ciudadana y particularmente con el respeto a los DDHH.
DENUNCIAMOS
- las repetidas agresiones de las cuales son víctimas los más pobres: la actitud fascista del “grupo de choque de los comiteistas cruceños" y toda forma de racismo, las represiones policiales indebidas, los saqueos vandálicos vividos estos últimos días en La Paz y El Alto, las extorsiones en los bloqueos de carreteras… Pero denunciamos también las violencias perpetradas en las administraciones públicas en contra de los humildes y todos los actos indignos de atropello a los Derechos Humanos individuales y colectivos;
- la lentitud con que se maneja las gestiones de repartición de tierras en INRA lo que desespera a las familias campesinas que las necesitan;
- la acumulación de bienes, de tierras, de riquezas en manos de unos pocos que son provocación, humillación para los “pequeños” y vergüenza para el país, esto con el encubrimiento de un sistema neoliberal herido de muerte, que se afirma más y que no termina de morir;
- la pasividad, la irresponsabilidad, la inconciencia que impide un despojamiento necesario para una repartición de las tierras y riquezas que beneficien a todo el país, primeramente a los más pobres;
- denunciamos las presiones constantes, a veces desmedidas, para permitir las movilizaciones, violando la conciencia de los pobres obligándoles con amenazas, multas, ofensas, destrucción de parte de sus casas…
ADMIRAMOS
- la capacidad de resistencia del pueblo para, de manera pacífica, expresar sus “gritos de excluidos”, enfrentar toda clase de adversidades…
- a las mujeres y a los hombres quienes, en todos los niveles de la sociedad boliviana, están comprometidos con su pueblo, con los más pobres y que son capaces de escuchar, de cambiar su manera de vivir para servir a su pueblo;
- a los intelectuales, militantes en y de este país, que nos ayudan y dan luces para analizar la realidad;
- el trabajo realizado por aquellos profesionales de los medios de comunicación que se esfuerzan por ser objetivos en las informaciones y al mismo tiempo cuestionan a todos los actores políticos y sociales;
- a los niños quienes en estos tiempos de incertidumbre nos dan muestra de otro tipo de resistencia escondida y callada, al asumir y compartir responsabilidades de adultos en sus familias, en la calle…
PEDIMOS
- que todos los sectores involucrados en la complicada situación que vivimos acudan al diálogo nacional auspiciado por la Iglesia Católica y/o el Defensor del Pueblo y Derechos Humanos;
- que la Iglesia sea garante firme de los intereses y de las peticiones que el pueblo va desarrollando sin dejarse influir por argumentos económicos o de mercado;
- que la Asamblea Constituyente sea encaminada de manera prioritaria con una ley justa que favorezca la representación igualitaria de toda la población para permitir una “refundación” de Bolivia y que sea entendida como nuevo contrato social;
- que el Referéndum sobre las Autonomías departamentales sea enfocado como medio para una mejor gestión nacional de los bienes que permitan acabar con la discriminación y la pobreza;
- que los Poderes del Estado con todos sus representantes, a la Sociedad Civil, a las organizaciones populares… hagan posible que, de una vez, la agenda relacionada a la Asamblea Constituyente y Referéndum sobre Autonomías sea resuelto y definido de manera totalmente democrática;
- el fortalecimiento de YPFB, con el objetivo de fiscalizar la actividad de las empresas petroleras que en los últimos tiempos se han visto envueltas en la nueva Ley de hidrocarburos. Al respecto de la demanda de nacionalización, necesitamos tener estudios fiables que nos demuestren la capacidad de Bolivia de responder al reembolso de las inversiones hechas por las empresas petrolíferas, si se diera el caso. Y de darse una nacionalización ¿qué programa desarrollar a nivel de país?
- a los representantes nacionales, diputados y senadores, responsabilidad a la hora de discutir, analizar y aprobar las leyes correspondientes del Referéndum Autonómico y de la Asamblea Constituyente, no es hora de largos recesos parlamentarios.
- a la COB declarar al sector del magisterio en emergencia para que este promueva su primera función que es de re-unir a la comunidad boliviana.
LLAMAMOS
- a todos los educadores a repensar y asumir su rol en la situación coyuntural que pasamos, educar es luchar para que otra Bolivia sea posible;
- a considerar que las migraciones interiores hacen que vivamos hoy, de hecho, la pluriculturalidad en nuestras escuelas y entorno… tenemos la tarea histórica de desarrollar pedagogías que valoren nuestra identidad cultural: el peligro de transculturación es real y constante… una persona, un pueblo sin identidad se vuelve un “nadie”;
- a considerar como deber nuestro dar primacía a las luchas actuales del pueblo para una nueva Bolivia. Valorar nuestras justas reivindicaciones salariales y condiciones de trabajo es necesariamente vinculado con el éxito de otro modelo de Bolivia. Repensar la Ley de pensiones y nuestro sistema de seguro, son también aspectos que están vinculados con el éxito de otro modelo de Bolivia;
- a no dejarnos empapar por el sistema neoliberal que no nos permite ser lo suficientemente críticos para orientar a los colegas y a los alumnos en la realización de cambios fundamentales para lograr otra vida posible.
DESEAMOS
- que todos los educadores seamos artesanos e instrumentos de unidad en todos los ámbitos de nuestra realidad… que sepamos educar para el diálogo y el consenso…
- fortalecernos en la validez de las pedagogías de no-violencia que responden a la sabiduría que nos transmiten nuestros pueblos que viven en armonía con la naturaleza… que sepamos desarrollar una verdadera educación de protección del medio ambiente;
- que siempre nuestro instrumento de lucha sea nuestro testimonio militante que haga translucir nuestra misión educadora y nuestra manera de ser persona
El “Día del maestro”, este año, tendrá rasgos raramente vistos por desarrollarse en una lucha que no tiene nada de gremial, sino de transformación radical del país. Estamos en un momento histórico, que nos exige ser dignos testigos en medio de un pueblo que con su conciencia construye algo nuevo. Con nuestros compañeros docentes queremos desarrollar un compromiso mayor a favor de los niños y jóvenes azotados por la pobreza, así promover nuestra labor indispensable para la construcción de nuestro país. Tal conciencia tendría que permitirnos tener una visión que supere las diferencias coyunturales y oriente hacia esta utopía de tener mañana a una Bolivia unida y mejor.
Coordinación Nacional de los Equipos Docentes de Bolivia - edal808@hotmail.com